Cuántas veces  hemos tenido una idea de esas que empiezan diciendo: ¿Y si hiciéramos (añadir aquí la idea de negocio que se prefiera, con preferencia las más arriesgadas y/o descabelladas)? Seguro que un montón de veces.

Algo parecido les pasó a un grupo de amigos a finales de 2009, pero la diferencia es que ellos lo llevaron a cabo. Hicieron un plan de empresa, se distribuyeron los roles dentro del proyecto, arriesgaron su capital y se lanzaron a cumplir su sueño. Ni más ni menos que una fabrica de cerveza. Con recursos limitados. Desde Menorca. Seguro que muchos no daban ni un duro por ellos, y menos en ésta época. El resultado es Cervesa Illa, una cerveza artesana que se puede degustar en Menorca desde este verano y en Barcelona desde hace poco tiempo.

logo Cervesa Illa

Aprovechando al máximo sus recursos, sus conocimientos y las tecnologías actuales, están consiguiendo hacer más grande un proyecto ilusionante. Un proyecto que demuestra que no siempre es necesaria una inversión millonaria ni un equipo gigantesco para conseguir el éxito. Y sobre todo, que el mundo es de los valientes. Mucha suerte chicos.

Y… sí, claro que son amigos míos algunos de los socios. Pero aunque no los conociera pensaría lo mismo del proyecto.